No vale el mismo vídeo para todo. El videógrafo madrileño repasa cómo adaptar el formato a cada plataforma para que una pieza no muera en el intento.
Una de las cosas que más insiste en aclarar Víctor Marfil es que subir el mismo vídeo a todas partes es tirar el dinero. Cada plataforma tiene su lenguaje, su duración y su estado de ánimo, y el formato debe plegarse a ellos si se quiere que el contenido funcione.
El videógrafo lo resume con criterio práctico: vertical y breve para Reels, TikTok y Stories, donde manda el gancho en los primeros segundos; horizontal y más reposado para YouTube, donde el espectador sí concede tiempo; y piezas pensadas para verse sin sonido —con subtítulos— en el feed, donde la mayoría desliza en silencio. La clave, dice, no es el formato por sí mismo, sino el objetivo: definir primero qué se quiere conseguir y elegir después el envase.
Su recomendación de fondo encaja con su forma de trabajar: no producir un vídeo y trocearlo a la fuerza, sino pensar desde el rodaje en todas las versiones que harán falta, para que cada plataforma reciba la pieza que le corresponde.
Más claves de contenido y estrategia, en el podcast de Víctor.